“Paradise” temporada 2: comunidad, poder y esperanza en un mundo que se expande
La segunda temporada de “Paradise”, estrenada el 23 de febrero, amplía el universo de la serie al llevar su historia más allá del búnker y profundizar en los dilemas humanos, políticos y sociales que atraviesan a sus personajes.
En esta nueva entrega, Xavier abandona la seguridad del refugio para buscar a su esposa, una decisión marcada por un cambio emocional clave. Durante la rueda de prensa internacional, Sterling K. Brown explicó que el personaje inicia su viaje impulsado por una nueva posibilidad de esperanza:
“Él tiene la oportunidad de escuchar la voz de su esposa en una cinta y, después de creer que llevaba tres años muerta, ahora hay una esperanza renovada de que esté viva, una esperanza renovada de que haya vida en el mundo. Por eso deja a sus hijos atrás con la esperanza de reunificar a su familia”.
El actor añadió que este viaje transforma el tono de la historia, porque el protagonista descubre que el exterior no está poblado únicamente por amenazas:
“Tenemos todas estas ideas de cómo va a ser un mundo postapocalíptico, pero lo que encontramos son personas. Y vemos a gente convertirse en las versiones más egoístas o más generosas de sí mismas”.
La comunidad como eje del relato
Uno de los temas más subrayados por el elenco fue el valor de la comunidad. Brown resumió la premisa social de la serie señalando que el mundo funciona mejor cuando las personas cooperan:
“Se supone que debemos estar en comunidad, en asociación unos con otros. No estamos hechos para estar fracturados y separados. Creo que usamos nuestras habilidades colectivas de una manera que puede hacer del mundo un lugar mejor”.
Julianne Nicholson añadió que la historia también invita a cuestionar el poder y a prestar atención a quienes lo ejercen:
“Hay que hacer responsables a quienes están arriba, prestar atención y mirar por quienes están debajo, porque lo que les afecta a ellos, en realidad, nos afecta a todos”.
Shailene Woodley coincidió en que la serie dialoga con la división social contemporánea y explicó que la ficción plantea una pregunta muy concreta:
“Cuando el mundo parece estar en llamas y tienes que caminar hacia el bosque, ¿con quién eliges caminar? El show es una invitación a desmontar las ideas de división y preguntarnos qué significa mirar a otro ser humano a los ojos y presentarse por él”.
Thomas Doherty destacó que incluso en situaciones extremas los personajes conservan la capacidad de elegir cómo actuar:
“Están en un estado muy primario de supervivencia, pero aun así puedes elegir conectar con el amor, hacer algo bueno y ayudar a otro ser humano. Siempre puedes elegir quién quieres ser”.
Tecnología, poder y responsabilidad
La nueva temporada también incorpora temas contemporáneos. Nicholson adelantó que la historia aborda cuestiones como la tecnología, la inteligencia artificial y la confianza social:
“Es un llamado a prestar atención a las personas en el poder, a la tecnología y a la IA, y también a cómo nos tratamos unos a otros, a la conexión, la confianza y el amor”.
Brown subrayó que la serie busca reflejar el presente sin hacerlo de forma literal, utilizando el género como filtro:
“Con cualquier buena historia de género, estás reflejando el mundo en el que vives mientras das cierta distancia para poder verlo desde fuera y darte cuenta de que quizá no estamos tan lejos de eso que estamos viendo”.
Un “paraíso” redefinido
La temporada amplía también el significado del título de la serie. Para Brown, el concepto de paraíso ya no se limita al búnker original, sino a la capacidad humana de reconstruir el mundo:
“No lo veo como un cambio, sino como una expansión. Es cómo haces lo mejor posible de un mundo caído y qué necesitas poner en su lugar para crear tu propio paraíso”.
Con esta nueva etapa, “Paradise” se consolida como una serie que utiliza la ciencia ficción para explorar preguntas profundamente humanas: cómo convivimos, quién ejerce el poder y qué tipo de sociedad queremos reconstruir cuando todo cambia.

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