El sexto hijo

El director francés Léopold Legrand adapta el libro de Alain Jaspard "Ríos que lloran ", para crear un debate sobre diversos paradigmas de la sociedad actual.

Actores de lujo

Una pareja de abogados, Anna (Sara Giraudeau) y Julien Verlet (Benjamin Lavernhe) no pueden tener hijos de forma natural, por lo que llegan a la conclusión de adoptar uno, pero de una forma poco legal.

Los otros implicados son Franck y Meriem Meyer (Damien Bonnard y Judith Chemla), una pareja de etnia gitana con 5 hijos, y un sexto en camino.

Las interpretaciones de los 4 protagonistas son fuera de lo normal, llegando el público a empatizar con la aparente locura que lleva a Anna a actuar fuera de la ley, o a entender como la pareja Meyer es capaz de hacer lo que están a punto de hacer.

Creando drama sin mostrar drama

Describiendo de una forma neutra el drama de ambas familias, una por exceso y otra por defecto, el público ve las desigualdades naturales o sociales de la vida en un país medio europeo.

Por un lado tenemos una familia con 5 hijos, pero sin casi recursos para mantenerlos. Su vida es nómada, viviendo en una furgoneta, donde los vecinos tan pronto pueden ayudar a la convivencia como pueden ser una fuente de cotilleos que cohíben al resto de ser libres.

En el lado opuesto tenemos a la pareja de abogados, no parece que haya mucha relación con los vecinos, pero tienen libertad de movimiento, ese anonimato conlleva beneficios, que en el asentamiento de los Meyer no tienen.

Un guion basado en la propia experiencia del director quien, según sus propias palabras: 

"Perdí a mi madre cuando tenía seis años y mi padre se volvió a casar con una mujer mujer que me adoptó ante la ley.

Esta mujer se convirtió en mi segunda madre. Así que crecí con una doble figura materna. La historia de estas dos mujeres reunidas en torno a un mismo niño me intrigaba. Cuando leí la novela, me conmovió mucho por las trayectorias de Meriem y Anna. Paternidad, maternidad, abandono, son temas a los que, de hecho, soy muy sensible.

De hecho, soy muy sensible a los dos cortos que hice durante mis estudios en el INSAS".

El dinero y la estratificación social es otro detalle a destacar, donde los abogados pueden resolver la vida de los Meyer comprándoles fácilmente un vehículo, que de otra forma requeriría meses de trabajo para poder obtenerlo. Algo que en Francia existe, pero que quizás en otros países no, son las personas como los Meyer, "nómadas" reales, que se mueven cada X meses de lugar en lugar, adecuado por los ayuntamientos de la zona. Estos son los verdaderos nómadas, que no admiten las normas creadas por la sociedad actual y que lo llevan hasta sus últimas consecuencias, un lujo de vida que no todo el mundo está dispuesto, o puede hacer.


La realidad, un personaje más

La realidad es, en sí, un elemento importante de la cinta, puesto que las normas y leyes hacen que la cinta tome una u otra deriva, pero a ello le unen la empatía que sienten las protagonistas entre ellas. Esta empatía no puede con las leyes, aunque en cierta medida, al final de la cinta, nos plantean un acuerdo tácito entre ambas, para conseguir lo mejor para el bebé ( o no tan bebé).

Un film que muestra el deseo convertido en necesidad de ser madre, de una forma en ocasiones dramática, humorística y real. Sin necesidad de llegar a escenas sospechosamente aleccionadoras a las que estamos acostumbrados últimamente, con películas que tocan la maternidad como "Ama" o "La hija de todas las rabias", aquí, como en el buen cine que pudimos ver en "Los hijos de los demás", se consigue transmitir sin casi mostrar. Una de las películas del año, que por desgracia tiene visos de no destacar mucho en el panorama cinematográfico francés. Habrá que esperar a los premios Lumières o los César para tener algún indicio de éxito en los premios.

Opinión: 4,2/5




Comentarios

Entradas populares de este blog

La arriera. FICG 2024

Cine español vs cine francés

Reinaldo Cutipa

Indonesia en CANNES 2024

GOTEMBURGO 2024

Sebastián Peña: El cine paraguayo en México. FICG

La cascada, llega a México el corto que ganó en el festival de cortos más importante del mundo. FICG 2024