IFFR 2026: El cine como territorio de resistencia, memoria y futuro

 

El Festival Internacional de Cine de Rotterdam (IFFR) 2026 reafirma su lugar como uno de los encuentros cinematográficos más audaces y políticamente sensibles del panorama mundial. Con una programación que cruza ficción, documental, experimental y arte audiovisual, esta nueva edición convierte a la ciudad en un laboratorio de ideas donde el cine no solo se mira, sino que se discute, se cuestiona y se vive.

Del 30 de enero al 7 de febrero de 2026, Rotterdam acoge cientos de películas provenientes de todos los continentes, junto a charlas, instalaciones, eventos profesionales y programas de apoyo a cineastas en contextos de riesgo. El resultado es un festival que no busca comodidad, sino fricción: entre pasado y presente, entre centro y periferia, entre estética y política.

Una apertura poética y un cierre lúdico

La noche inaugural está marcada por Providence and the Guitar del portugués João Nicolau, una fábula musical y fantástica sobre dos artistas itinerantes que luchan por sostener su fe en el arte frente a un mundo hostil. Con demonios traviesos, policías taciturnos y encuentros fortuitos, la película encarna el espíritu del IFFR: imaginación como forma de resistencia.

El cierre del festival adopta un tono distinto pero igualmente cinéfilo con Bazaar (Murder in the Building) de Rémi Bezançon, un homenaje juguetón a Hitchcock ambientado en París. Entre comedia, thriller y cine clásico, la película recuerda que el placer narrativo y la inteligencia formal no están reñidos con el entretenimiento.

Big Screen Competition: identidades en tránsito

La Big Screen Competition reúne obras de fuerte ambición narrativa que dialogan con públicos amplios sin renunciar a la complejidad temática. Aquí emergen historias atravesadas por la migración, el desarraigo, la memoria histórica y la construcción de identidad.

Películas como 2m² de Volkan Üce exploran la burocracia de la muerte y el sentido de pertenencia en comunidades migrantes; The Arab de Malek Bensmail reescribe el canon literario occidental desde una perspectiva argelina; mientras que Home de Marijana Janković observa el exilio yugoslavo a través de los ojos de una niña.

También destacan propuestas que abordan el cuerpo y la identidad desde lo íntimo y lo político, como Cyclone de Philip Yung, sobre una búsqueda de afirmación de género, o Talking to a Stranger de Adrián García Bogliano, donde el duelo adopta formas inquietantes.

Tiger Competition: el cine como riesgo

El corazón artístico del festival late con fuerza en la Tiger Competition, dedicada a voces autorales que experimentan con forma, tono y narrativa. Aquí el cine se vuelve más frágil, pero también más libre.

Desde la ternura madura de A Fading Man hasta el horror corporal surrealista de Een mislukt eerbetoon aan moederliefde, las películas seleccionadas examinan el amor, la fe, el poder y la violencia desde ángulos inesperados. Obras como O profeta de Ique Langa o Variations on a Theme de Jason Jacobs revelan cómo las estructuras de dominación —religiosas, económicas o coloniales— se infiltran en la vida cotidiana.

El cine político adopta formas diversas: el diario urgente de Unerasable!, la distopía radiactiva de Yellow Cake o el retrato urbano musical de My Semba convierten lo personal en declaración colectiva.

Bright Future: primeras miradas, nuevas lenguas

La sección Bright Future confirma el compromiso del IFFR con cineastas emergentes. Aquí aparecen relatos íntimos y potentes sobre infancia, familia, trauma, deseo y comunidad.

Destacan títulos como Ah Girl, que captura la intensidad emocional de la niñez en Singapur; White Lies, donde la directora confronta su pasado dentro de una secta; o i grew an inch when my father died, una mirada compleja sobre la violencia heredada y la ambigua liberación que puede traer la muerte.

También hay espacio para el género y la experimentación, como en Sicko, una sátira sangrienta del capitalismo tardío, o TEKENCHU: The Rite of the Nahuales, que fusiona horror folclórico e historia indígena.

Más allá de la sala: arte, memoria y desplazamiento

IFFR 2026 amplía el concepto de festival con Art Directions, instalaciones inmersivas y obras híbridas que dialogan con el espacio urbano. A esto se suma Cinema Regained, una sección dedicada a la restauración y relectura de obras fundamentales del cine mundial.

Especial relevancia tiene el Displacement Film Fund, una iniciativa que apoya a cineastas desplazados por conflictos, presentada en esta edición con la participación de Cate Blanchett. Las películas resultantes no solo denuncian el exilio forzado, sino que proponen nuevas formas de narrarlo.

Un festival que mira el presente sin olvidar el futuro

IFFR 2026 no ofrece respuestas simples. Su programación refleja un mundo fracturado, pero también una comunidad artística dispuesta a imaginar otros modos de existir. Entre la crudeza política y la invención poética, el festival insiste en que el cine sigue siendo un espacio de encuentro, memoria y transformación.

En Rotterdam, el cine no es solo una pantalla: es un gesto, una pregunta y, sobre todo, una forma de estar en el mundo.

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