Por David Sánchez
Néstor López y Carlos Valle dirigen Semillas de Kivu,
un cortometraje que abandona las nostalgias de Anticlimax y
las intrigas de Vermú para sumergirse en la cruda realidad
de un país invisible para los medios occidentales y, por ende, para
gran parte de sus ciudadanos. Mientras la atención mediática global
se centra en Palestina o Ucrania, López y Valle se desvían hacia el
Congo, un lugar donde la violencia encuentra su máxima expresión en
las violaciones sistemáticas de mujeres.
