
La 71.ª Semana Internacional de Cine de Valladolid concluye con reconocimientos para La Gradiva, de Marine Atlan, y La libertad doble, del argentino Lisandro Alonso. Mariano Llinás, David Baute y varios cineastas españoles destacan en un extenso palmarés que refleja la diversidad del cine internacional.
La 71.ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), celebrada del 23 al 31 de octubre de 2026 en esta ciudad de Castilla y León, en España, ha anunciado un palmarés encabezado por Dao, del cineasta franco-senegalés Alain Gomis, ganadora de la Espiga de Oro de la Sección Oficial Internacional.
El festival concluye nueve días de proyecciones, encuentros y actividades profesionales con un balance provisional de al menos 100.000 espectadores en sus salas. La organización ha celebrado más de 120 coloquios y ha contado con la participación de más del 90 % de los cineastas programados en las secciones oficiales.
La edición se despide con el estreno en España de Hombre al agua, tercer largometraje como director del mexicano Gael García Bernal. La proyección se mantiene pese a la suspensión de la gala oficial de clausura y la alfombra roja en señal de respeto por las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Toledo.
Sección Oficial Internacional: Dao, Espiga de Oro
El jurado internacional, integrado por Francesca Andreoli, Grégoire Hetzel, Dennis Lim, Elena Manrique y Federico Veiroj, ha concedido su máximo reconocimiento a Dao, coproducción de Francia, Senegal y Guinea-Bisáu.
La película articula su relato alrededor de dos acontecimientos separados geográficamente: una boda en Francia, dentro de una familia de ascendencia africana, y un rito funerario en Guinea-Bisáu. Ambos encuentros permiten reconstruir historias familiares y comunitarias, explorando los vínculos entre quienes emigraron y quienes permanecieron en sus lugares de origen.
Gomis combina personajes ficticios, personas reales y testimonios de la comunidad para construir una obra que atraviesa las fronteras convencionales entre ficción y documental.
El jurado ha destacado la singularidad de su propuesta cinematográfica, especialmente la utilización del ritmo, la duración y el movimiento para generar una atmósfera íntima e inmersiva.
La Espiga de Plata ha recaído en La Gradiva, de Marine Atlan, coproducción de Francia e Italia. El jurado ha reconocido su riqueza narrativa, capaz de combinar naturalismo, elementos novelescos, referencias mitológicas y reflexiones metafísicas.
La película también ha obtenido el Premio José Salcedo al mejor montaje, concedido a Guillaume Lillo, por un trabajo que acompaña las emociones de los personajes y mantiene un equilibrio entre sus experiencias interiores y los acontecimientos que los rodean.
La Sección Oficial ha concedido una mención especial a Aquí, de Tiago Guedes, una producción de Portugal y Francia distinguida por su ambición visual y narrativa, así como por la construcción de un universo cinematográfico propio.
Lisandro Alonso, mejor director
El argentino Lisandro Alonso ha recibido el Premio Ribera del Duero a la mejor dirección por La libertad doble, coproducción de Chile, Argentina, Luxemburgo, Alemania y Reino Unido.
El jurado ha destacado su convicción cinematográfica y su capacidad para transformar el lenguaje contemplativo en una experiencia que establece una relación de complicidad con el espectador.
El reconocimiento supone uno de los principales premios latinoamericanos de esta edición y refuerza la presencia argentina dentro del palmarés internacional.
En el apartado interpretativo, la italiana Alba Rohrwacher ha recibido el premio a la mejor actriz por A Good Little Soldier, de Stéphane Brizé.
Su personaje, Carla, es una ejecutiva ambiciosa atrapada en un sistema de dominación empresarial en el que participa y del que también resulta víctima. El jurado ha destacado la sensibilidad y complejidad de su interpretación, capaz de mostrar las contradicciones internas de una mujer sometida a profundas tensiones personales y profesionales.
El premio al mejor actor ha sido para Swann Arlaud por Un hombre de nuestro tiempo, de Emmanuel Marre.
El jurado ha valorado su interpretación de un personaje marcado por la ambición y el idealismo, cuyas decisiones revelan conflictos morales y contradicciones personales.
La película también ha conseguido el premio a la mejor dirección de fotografía, para Olivier Boonjing, por su capacidad para recrear visualmente una época pasada mediante recursos cinematográficos contemporáneos.
Por su parte, Sandra Wollner ha obtenido el Premio Miguel Delibes al mejor guion por Everytime, una obra que explora el duelo, la memoria y la manera en que la tecnología digital modifica nuestra percepción del tiempo y de la pérdida.
Punto de Encuentro: una mirada a la sociedad tailandesa
El jurado de Punto de Encuentro, integrado por Gabriel Azorín, Maximiliano Cruz y Leonor Noivo, ha otorgado el premio al mejor largometraje a 9 Temples to Heaven, de Sompot Chidgasornpongse.
La película sigue a tres generaciones de una familia que recorren diferentes espacios religiosos de Tailandia. A través de este viaje, el director explora las tensiones generacionales, los conflictos ideológicos y la transformación de las prácticas espirituales.
El jurado ha destacado su puesta en escena colectiva y un diseño sonoro que amplía la percepción de los acontecimientos más allá de lo visible. También ha reconocido su mirada crítica sobre la comercialización de la fe.
El Premio Especial FUNDOS ha distinguido a Cinemanía, del español Marc Ferrer.
La película aborda los conflictos cotidianos de personajes que intentan sobrevivir emocionalmente en una ciudad marcada por la especulación inmobiliaria y las dificultades afectivas.
El jurado ha valorado su libertad formal, su sentido del humor y la autenticidad de un cineasta que mantiene una posición independiente frente a las convenciones narrativas.
El Premio ESCAC ha recaído en Manon Coubia por Forest High, una película reconocida por la sensibilidad de sus retratos humanos, el rigor de su puesta en escena y su reflexión sobre la necesidad de encontrar refugio en un mundo cada vez más hostil.
Alquimias: urbanización, desigualdad y memoria insular
El Gran Premio Alquimias ha sido para Promised Spaces, de Ivan Marković, coproducción de Francia, Alemania, Serbia y Camboya.
La película presenta un paisaje urbano camboyano marcado por proyectos inmobiliarios inconclusos, espacios deteriorados y profundas divisiones sociales.
El jurado ha destacado su cinematografía y su elaborado diseño sonoro, que permiten construir una reflexión sobre las consecuencias de una urbanización acelerada y las desigualdades que genera.
La sección también ha concedido una mención especial al español David Baute por Benigno.
La película retrata a un hombre mayor que prepara su legado mientras intenta preservar una forma de vida vinculada al territorio y a las tradiciones de las Islas Canarias.
El jurado ha reconocido la sensibilidad de esta aproximación a la vejez, la memoria y la transformación del paisaje insular.
Tiempo de Historia: Argelia y Argentina entre los premiados
El Gran Premio Tiempo de Historia ha recaído en Alea Jacarandas, de Hassen Ferhani, coproducción de Argelia y Francia.
La película construye un retrato íntimo de una ciudad y sus habitantes mediante diferentes capas históricas, culturales y familiares.
El jurado ha destacado su capacidad para convertir una historia personal en una reflexión sobre la memoria colectiva, las relaciones familiares y el vínculo entre generaciones.
Uno de los reconocimientos más destacados para Latinoamérica ha sido el Premio Especial Tiempo de Historia, concedido a Biografía de Jorge Luis Borges, del argentino Mariano Llinás.
La película propone una aproximación poco convencional al escritor argentino, alejándose de las estructuras tradicionales del documental biográfico.
El jurado ha valorado su inventiva, su capacidad para explorar las contradicciones de Borges y su diálogo con el presente.
La sección ha concedido también una mención especial a At Night, de Beatrice Gibson, producción de Reino Unido y Francia, por su exploración de las experiencias femeninas y de los conflictos personales y colectivos de la sociedad contemporánea.
El Premio DOC. España ha distinguido a Todo es cárcel, de Eloy Enciso.
La película investiga las huellas de la represión franquista y la transmisión del trauma entre generaciones mediante cartas, conversaciones, objetos, paisajes y diferentes materiales documentales.
El cine español acumula reconocimientos
El Premio Pilar Miró a la mejor dirección española ha recaído en Sebastián Uría por Adiós, ríos.
El jurado ha destacado su mirada humanista y su capacidad para relacionar pasado y presente en el retrato de un territorio afectado por la despoblación.
El Premio Seminci Joven ha distinguido a Salen las lobas, de Claudia Estrada, coproducción de España, Dinamarca y Bélgica.
La película también ha conseguido el Premio del Público de Punto de Encuentro, convirtiéndose en una de las producciones reconocidas tanto por el jurado joven como por los espectadores.
El Premio Miniminci ha recaído en Momonsters. Película de Navidad, de Javier Martínez y Christian Garnez, producción española dirigida al público infantil.
En los premios del público, Rose, de Markus Schleinzer, ha sido reconocida en la Sección Oficial Internacional.
Espiga Arcoíris, Espiga Verde y Premio FIPRESCI
La Espiga Arcoíris, destinada a reconocer películas con contenido LGTBIQA+, ha recaído en La Gradiva, de Marine Atlan.
El jurado ha destacado su capacidad para escuchar y representar las experiencias de una generación que se enfrenta a estructuras sociales que dificultan la expresión de las identidades individuales y colectivas.
La Espiga Verde, dedicada al cine comprometido con la sostenibilidad, ha distinguido a Benigno, de David Baute.
El protagonista representa una forma de vida sencilla, vinculada a la agricultura, las semillas, la música y la lectura. El jurado ha valorado su relación respetuosa con el entorno y su capacidad para mantener una existencia plena pese a la enfermedad y la edad avanzada.
El Premio FIPRESCI, concedido por la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica, ha recaído en I Rarely Wake Up Dreaming, de Isabelle Stever, coproducción de Alemania y Ucrania.
La película sigue a una joven pareja queer ucraniana que intenta mantener su relación mientras la guerra y las normas tradicionales de género condicionan sus vidas.
El jurado, integrado por Laura Blanco, Bettina Hirsch y Rasha Hosny, ha destacado la dimensión política de una historia íntima que aborda el amor, los cuerpos, la identidad y la búsqueda de paz en un contexto de violencia.
Los premios del Jurado Joven han reconocido a Queen at Sea, de Lance Hammer, en Sección Oficial, y A Day in the Life of Jo: Chapter Phaedra, de Jacqueline Lentzou, en Punto de Encuentro.
Cortometrajes: Lituania conquista la Espiga de Oro
La Espiga de Oro de Cortometrajes ha recaído en Class Photo, de Arnas Balčiūnas, producción de Lituania.
La película narra el encuentro inesperado de dos antiguos compañeros de clase en un edificio escolar destinado a desaparecer.
A partir de esta situación, el cineasta construye una reflexión sobre la memoria, la identidad y las experiencias que permanecen vinculadas a los lugares de la infancia.
Las Espigas de Plata han sido para Primer fuego, de Blanca Camell Galí, coproducción de Francia y España, y Crónica del cansancio, de Natalia Marín, producción española.
La primera aborda las experiencias femeninas vinculadas al parto, la sexualidad y el dolor físico, mientras que la segunda reflexiona sobre las tensiones y la hostilidad de la sociedad contemporánea.
El Premio al Mejor Cortometraje Europeo ha recaído en Pithead, de Wannes Vanspauwen y Pol De Plecker, coproducción de Bélgica y Francia, reconocida por su construcción de un universo distópico donde la naturaleza adquiere una presencia determinante.
En la Sección Oficial de Cortometrajes Españoles, el premio principal ha sido para L’enterrament de la sardina, de Mariona Martínez, una historia que utiliza las tradiciones populares y el humor para explorar la relación entre una niña y su padre durante un proceso de duelo.
El Premio Castilla y León en Corto ha distinguido a Under the Lake, de Juan Carlos Mostaza, por su propuesta de animación y sus elementos de suspense.
Finalmente, el Premio del Jurado Joven de Cortometrajes ha recaído en El Tamagochi Escarlata, de Francisco Visceral.
Una edición marcada por la diversidad cinematográfica
La 71.ª Seminci concluye con un palmarés que reconoce propuestas procedentes de Europa, África, Asia y Latinoamérica, con especial presencia de obras dedicadas a la memoria histórica, las desigualdades sociales, las relaciones familiares y las transformaciones culturales.
Los reconocimientos a los argentinos Lisandro Alonso y Mariano Llinás, junto con los premios obtenidos por diferentes producciones españolas, refuerzan la presencia del cine hispanohablante en el certamen.
Con más de 120 coloquios, una elevada participación de los cineastas invitados y al menos 100.000 espectadores en su balance provisional, Valladolid despide una edición que mantiene la apuesta de la Seminci por el cine de autor y las nuevas formas de expresión cinematográfica.