En Francia hay un nuevo príncipe español, con permiso del rey absoluto Almodóvar, se llama Rodrigo Sorogoyen y ha demostrado con «As Bestas» que hace buen cine como el que se hace en Francia y cine del que gusta allí.
Para no quedarse a medias tintas con protagonistas españoles que hablan francés como en «Madre», el director opta por dos figuras muy conocidas en el país galo, Denis Ménochet y Marina Foïs, que dan vida a Antoine y Olga, una pareja de franceses que se instala en una aldea gallega. Cultivan tomates ecológicos (queda excesivamente claro este aspecto) y se opusieron a que una empresa de energía pusiera molinos eólicos en su pueblo, impidiendo al resto de vecinos salir de la miseria en la que viven.
Los odios surgen inevitablemente en una lucha del hombre contra la bestia, los caballos o los principios sólidos de quien no mira más allá que a su ombligo por no tener empatía. Los guionistas, Rodrigo Sorogoyen y su inseparable Isa Peña, consiguen crear situaciones de conflicto donde no queda muy claro, a veces, quién es el bueno y quién el malo. En otras, por el contrario, los malos están caricaturizados al extremo, llegando a parecer una película de miedo, sin llegar a serlo.
En la parte de los vecinos gallegos, está Luis Zahera, que hace un papel que sostiene la película completa. La actuación de Luis no puede explicarse del éxtasis que dá verlo. Bien por la buena dirección de actores de Sorogoyen, bien por la genialidad del propio Zahera, lo que se consigue en esta película con la interpretación de este papel co-protagonista, es digno de ser premiado y valorado más allá de las fronteras españolas.
El recibimiento del público francés fue bueno, sorprendidos por lo poco acogedores que son los españoles. La realidad es que Sorogoyen parece pecar de exceso de personajes sombríos o con problemas mentales, como el papel de Roberto Álamo en «que dios nos perdone». Sin conocer bien el cine del director, es verdad que uno puede sorprenderse de que hasta el pueblo de los osos amorosos, en manos de Sorogoyen, se convierta en un pueblo osco.
Sin duda una cinta que gustará mucho en Francia, con una figura confirmada en el país vecino: Sorogoyen con plaza en Cannes, y una figura felizmente descubierta para este público: la de Luis Zahera, quien deleita con su actuación haciendo suya la película, y mostrando registros que ningún otro actor francés actual llega a bordar como lo hace él.
Opinión: 7/10