
El director francés Adrien Genoudet, nos narra la historia de dos treintañeros que abandonan París porque la gente desaparece. Deciden ir a Italia, en su camino a este país se encontrarán con personas que les cuestionarán sobre su idea de la vida y la existencia.

Esta película es un compendio de preguntas y propuestas excesivamente enrevesadas que podemos adivinar desde la primera escena en el restaurante. Esta película está llena de voces en off donde el autor da su visión de la vida durante largos minutos sin ningún interés y sin que el espectador se interese en absoluto.
La historia es secundaria, un pretexto para contar las ideas filosóficas a través de las voces de los actores y de la voz en off. El director indicó que escribió la película en unas cuantas noches, y hay que admitir que el espectador puede notarlo.

