Tangles conquista el XXVII Premio Sebastiane en una edición que refuerza los lazos del cine LGBTIQA+ iberoamericano

El Premio Sebastiane y los festivales iberoamericanos se unen para impulsar un cine LGBTIQA+ sin etiquetas, tierno, humano y memorable

Parte del jurado del Sebastiane Latino ganado por el film mexicano "Seis meses en el edificio rosa con azul" con represesntantes de QueerCineMad con Maitena Santano (programadora) y Miguel Lafuente, (director artístico del festival), Lau Charles (directora de cine), Carlos H. Quiñones (productor del film), Sofía Espinosa (protagonista del film), Bruno Santamaría Razo (director), Marco Pavel Cortés Almánzar (Director de Programación del FICG y director del Premio Maguey) y Enrique Flores ( Director de Relaciones Públicas del FICG)
Parte del jurado del Sebastiane Latino ganado por el film mexicano "Seis meses en el edificio rosa con azul" con represesntantes de QueerCineMad con Maitena Santano (programadora) y Miguel Lafuente, (director artístico del festival), Lau Charles (directora de cine), Carlos H. Quiñones (productor del film), Sofía Espinosa (protagonista del film), Bruno Santamaría Razo (director), Marco Pavel Cortés Almánzar (Director de Programación del FICG y director del Premio Maguey) y Enrique Flores ( Director de Relaciones Públicas del FICG)

El galardón impulsado por GEHITU reconoció la película de Leah Nelson, mientras que Seis meses en el edificio rosa con azul, de Bruno Santamaría Razo, recibió el XIV Premio Sebastiane Latino. La edición de 2026 ha reforzado además la colaboración internacional con la incorporación al jurado latino de representantes de QueerCineMad y Premio Maguey del Festival Internacional de Cine de Guadalajara.

El Premio Sebastiane celebró en 2026 su vigésimo séptima edición reafirmando su lugar como uno de los reconocimientos vinculados al cine LGBTIQA+ dentro del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. El galardón, concedido por GEHITU, asociación de gais, lesbianas, bisexuales, trans e intersexuales del País Vasco, distingue cada año a la película que mejor refleja los valores y las realidades de las personas LGBTIQA+ entre las obras programadas en las diferentes secciones del certamen. En esta edición fueron 24 las películas candidatas.

La película elegida para recibir el XXVII Premio Sebastiane fue Tangles, dirigida por la cineasta canadiense Leah Nelson y presentada en la sección Perlak. El palmarés oficial del Festival confirma el reconocimiento a esta coproducción de Canadá y Estados Unidos.

El jurado destacó especialmente la manera en que Tangles utiliza el humor, la ternura y el amor para acercarse a las realidades y luchas LGBTIQA+. El acta del premio resume el espíritu de la decisión con una frase que trasciende la propia película: “Porque existimos más allá de nuestras etiquetas”.

Miguel Lafuente y el director mexicano Bruno Santamaría Razo recibiendo el premio Sebastiane Latino. Foto cortesía Jokin Fernández
Miguel Lafuente y el director mexicano Bruno Santamaría Razo recibiendo el premio Sebastiane Latino. Foto cortesía Jokin Fernández

Un jurado entre el cine y el activismo

El jurado del XXVII Premio Sebastiane estuvo presidido por Leire Apellaniz, directora y productora, y Abril Zamora, actriz, directora y guionista. Junto a ellas participaron como integrantes del jurado de GEHITU Alex Iturralde, Joaquín Garrido y Blas Olasagasti.

El premio forma parte del trabajo que GEHITU desarrolla desde hace décadas para utilizar el cine como espacio de representación, visibilidad y reflexión sobre las distintas realidades de las personas LGBTIQA+. La iniciativa mantiene una estrecha relación con el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y cuenta también con la colaboración institucional de distintas administraciones. La propia web del Premio Sebastiane identifica entre sus principales compañeros de viaje a GEHITU, el Festival de San Sebastián, la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Ayuntamiento de San Sebastián y el Ministerio de Igualdad.

Una mirada que también cruza el Atlántico

La vocación internacional del proyecto tiene una expresión especialmente importante en el Premio Sebastiane Latino, creado en 2013 para reconocer al largometraje latinoamericano que mejor refleja los valores y las diferentes realidades de las personas LGBTIQA+.

En su decimocuarta edición, el premio fue para Seis meses en el edificio rosa con azul, del director mexicano Bruno Santamaría Razo. La película se impuso a otras cuatro finalistas: La virgen silenciosa, de Xavi Sala; Nem Toda Historia de Amor Acaba em Morte, de Bruno Costa; Bowels of Hell, de Gustavo Vinagre y Gurcius Gewdner; y A Paixão Segundo G.H.B., de Gustavo Vinagre y Vinicius Couto.

Ambientada en el México de principios de los años noventa, la película parte de la memoria personal de su director. Bruno tiene once años cuando descubre el deseo que siente por su mejor amigo, Vladimir, al mismo tiempo que su padre recibe un diagnóstico de VIH. Tres décadas después, Santamaría Razo vuelve sobre aquellos recuerdos mezclando memoria, documental y ficción.

El jurado destacó precisamente esa capacidad de convertir la experiencia íntima en memoria colectiva y señaló en su fallo que los estigmas del VIH que parecen pertenecer al pasado continúan dejando cicatrices en el presente. El reconocimiento pone así el foco no solamente en la diversidad sexual, sino también en la memoria de una generación atravesada por el VIH, el miedo al rechazo y los mecanismos sociales que históricamente han empujado a muchas personas a ocultar su identidad.

QueerCineMad y Guadalajara se incorporan al jurado

Una de las novedades más relevantes de esta edición del Sebastiane Latino ha sido la ampliación de su jurado. A las personas activistas de GEHITU que tradicionalmente participan en la selección se han sumado por primera vez representantes de dos importantes iniciativas cinematográficas LGBTIQA+: QueerCineMad, en Madrid, y Premio Maguey, el reconocimiento vinculado al Festival Internacional de Cine de Guadalajara, en México. La incorporación está confirmada por el propio Festival de San Sebastián.

Los dos representantes son Miguel Lafuente, coordinador de programación de QueerCineMad, y Pavel Cortés, director de programación de Premio Maguey del Festival Internacional de Cine de Guadalajara. Ambos participaron como jurados del XIV Premio Sebastiane Latino y estuvieron además presentes en San Sebastián en el diálogo entre festivales dedicado a analizar las similitudes y diferencias en la organización de certámenes cinematográficos en Europa y Latinoamérica. Su participación como jurados está también documentada en la información publicada tras el encuentro.

La incorporación de Lafuente y Cortés supone un paso más en la construcción de una red internacional alrededor del Sebastiane. No se trata únicamente de ampliar el número de personas que valoran las películas, sino de incorporar miradas procedentes de dos contextos cinematográficos distintos —España y México— y reforzar el intercambio entre festivales que trabajan específicamente con cinematografías y realidades LGBTIQA+.

El trabajo de este jurado tuvo además una dimensión considerable: para elegir las cinco finalistas del Sebastiane Latino se visionaron 45 películas procedentes de México, Argentina, Brasil, Perú, Chile, Ecuador, República Dominicana, Paraguay, Uruguay, Colombia y Puerto Rico, con temáticas que iban desde los procesos de construcción identitaria hasta las realidades relacionadas con el chemsex.

Doce ediciones creando una red de festivales

Esta voluntad de tender puentes tuvo continuidad durante la 74ª edición del Festival de San Sebastián con el 12º Encuentro de Festivales de Cine LGBTIQA+ Iberoamericanos, organizado por GEHITU y el Festival. La edición reunió a más de veinte certámenes procedentes de ocho países: Argentina, Brasil, España, Paraguay, Perú, Puerto Rico, México y Uruguay.

El programa combinó encuentros profesionales y reflexión cultural. Entre sus actividades figuraron el diálogo entre QueerCineMad y Premio Maguey; conversaciones sobre el cuerpo como dispositivo narrativo y las autobiografías entre realidad y ficción; propuestas en torno al cine y la educación; y una mesa sobre la representación de identidades intersex, trans y asexuales.

Todo ello dibuja una edición del Premio Sebastiane que va más allá de la entrega de un galardón. Veintisiete ediciones después de su nacimiento y catorce años después de la creación de su vertiente latinoamericana, el proyecto continúa ampliando una red en la que el cine funciona simultáneamente como creación artística, memoria, representación y espacio de encuentro.

La victoria de Tangles y el reconocimiento a Seis meses en el edificio rosa con azul resumen bien esa filosofía desde dos lugares muy diferentes. Una mira las realidades LGBTIQA+ desde el humor, la ternura y los vínculos familiares; la otra regresa a la infancia y a las heridas provocadas por el estigma del VIH. Ambas, sin embargo, coinciden en una idea que el fallo del XXVII Premio Sebastiane convirtió este año en declaración de principios: existir más allá de las etiquetas.

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