
Marvel Television amplía su universo con Wonder Man, una
miniserie de ocho episodios que se estrena completa en Disney+ el 27
de enero de 2026. Aunque forma parte de la Fase Seis del MCU, llega
bajo la etiqueta Marvel Spotlight, lo que la convierte en una
historia independiente y autoconclusiva. Creada por Destin Daniel
Cretton y Andrew Guest, la serie apuesta por capítulos de 30 a 40
minutos y un tono meta reflejado ya en títulos como Self-Tape
o Call Back.
La trama sigue a Simon Williams (Yahya Abdul-Mateen II), un actor que
lucha por triunfar en Hollywood mientras esconde sus poderes, y a
Trevor Slattery (Sir Ben Kingsley), una antigua estrella caída en el
olvido. Ambos encuentran una oportunidad inesperada cuando un
peculiar director impulsa un remake de Wonder Man.
Durante la presentación de la serie, Sir Ben Kingsley habló del
proceso creativo y señaló que, aunque es fundamental respetar el
método de cada actor, “existe el peligro de analizar tanto que la
imaginación ya no puede activarse”. Para él, ese exceso de
análisis “puede ser restrictivo” y, en algunos casos, “una
forma de retrasar la actuación lo máximo posible”.
Kingsley explicó que trabaja con una historia interna del personaje,
pero aclaró que “no necesariamente quiero compartirlo con todo el
mundo”, ya que “mi personaje tiene su propia vida”. También
reconoció que ese tipo de bloqueo creativo “puede llegar a
paralizarte”.
El actor se mostró especialmente cercano al hablar de su regreso a
Trevor Slattery. Aseguró que “desde el principio me emocionó
volver a Trevor” y confesó que siente “mucho cariño” por el
personaje. Según explicó, esa conexión es tan fuerte que “cuando
empiezo a hablar de él, a veces me deslizo dentro de él”. Sobre
Marvel, añadió: “Me encanta Marvel” y destacó que el estudio
“ha sido muy generoso conmigo”.
Yahya Abdul-Mateen II, por su parte, recordó que “he sido fan de
Marvel durante mucho tiempo” y que, cuando llegó la oportunidad de
participar en la serie, “sentí mucha confianza”. El actor
subrayó que el director “tiene una gran percepción de los
patrones genuinos del comportamiento humano” y que la historia
“está muy conectada desde el principio hasta el final”.
Para Abdul-Mateen II, Wonder Man se aleja del enfoque clásico
del género, ya que “no se trata tanto del cómic, sino de los
patrones de la humanidad y del comportamiento humano”. En ese
sentido, la serie se apoya en experiencias reconocibles, como la
sensación de querer ser visto: “Sentía que tenía algo especial
que ofrecer y que nadie en el mundo sabía quién era”.
El actor también explicó que Simon atraviesa un momento de desgaste
emocional: “Simon está en un punto del viaje en el que necesita un
descanso”. En cuanto al mensaje de la serie, Kingsley dejó claro
que “no está escrita para dar un mensaje, sino para tocar a la
gente”, y que los efectos visuales pueden enriquecer la serie
“siempre que la expresión del actor esté protegida”.
Abdul-Mateen II cerró recordando que, más allá de la tecnología,
“contamos historias” y que el objetivo es “invitar al público
a entrar y compartir esa experiencia”. Con Wonder Man,
Marvel propone una historia distinta, centrada en la actuación, la
amistad y el lado más humano del espectáculo.