Entrevistador: Estamos con Ugo, bienvenido. ¿Cómo es que hablas español también?
Ugo Bienvenu: Porque viví en Guatemala cuando tenía entre 3 y 6 años. Después fui a Chad, viví allá. Y luego me fui a México durante 4 o 5 años.
Entrevistador: Y ahí es donde yo creo que quizás aprendiste más español, ¿en México o en Guatemala?
Ugo Bienvenu: Aprendí en Guatemala, se me olvidó, y después en México lo recuperé, aunque no lo he practicado mucho desde entonces.
Ugo Bienvenu: Aprendí en Guatemala, se me olvidó, y después en México lo recuperé, aunque no lo he practicado mucho desde entonces.
Entrevistador: ¿En México fuiste por tu cuenta o por familiares?
Ugo Bienvenu: No, tenía entre 10 y 15 años. Mi padre era diplomático, así que fui con mi familia. Estudié en una escuela francesa allá, y es un país que me gustó mucho.
Ugo Bienvenu: No, tenía entre 10 y 15 años. Mi padre era diplomático, así que fui con mi familia. Estudié en una escuela francesa allá, y es un país que me gustó mucho.
Entrevistador: Y luego has viajado, si no me equivoco, has estado en Japón.
Ugo Bienvenu: No, nunca he ido a Japón. Viví casi un año en Estados Unidos. Después me fui a Los Ángeles para trabajar en una pequeña serie para Marvel y Disney. Y luego viajé de vez en cuando para Arco, la película, para encontrar a las personas con las que podríamos trabajar en distribución y otros aspectos.
Ugo Bienvenu: No, nunca he ido a Japón. Viví casi un año en Estados Unidos. Después me fui a Los Ángeles para trabajar en una pequeña serie para Marvel y Disney. Y luego viajé de vez en cuando para Arco, la película, para encontrar a las personas con las que podríamos trabajar en distribución y otros aspectos.
Entrevistador: ¿Tu formación, la que te ha cambiado para bien, dónde fue?
Ugo Bienvenu: Creo que todo ha contribuido. Empecé a los 15 años en una escuela llamada Estienne, en Francia, que es la escuela del libro. Ahí aprendí a dibujar mucho entre los 15 y los 18. Después estudié ilustración en esa misma escuela y aprendí el oficio de ilustrador. Luego fui a Gobelins, en París, que creo que es la mejor escuela que hice. Después me fui a CalArts, en Los Ángeles, una escuela creada por Disney para traer ideas frescas. Fue una experiencia muy interesante. Al regresar a Francia, hice una formación como estudiante investigador en Les Arts Décoratifs, una escuela muy famosa en Francia. Al mismo tiempo, participé en una formación europea llamada Animación Sin Fronteras, que me permitió aprender cómo financiar películas en Europa. Mientras tanto, comencé a trabajar, a hacer mis primeros videos y libros.
Ugo Bienvenu: Creo que todo ha contribuido. Empecé a los 15 años en una escuela llamada Estienne, en Francia, que es la escuela del libro. Ahí aprendí a dibujar mucho entre los 15 y los 18. Después estudié ilustración en esa misma escuela y aprendí el oficio de ilustrador. Luego fui a Gobelins, en París, que creo que es la mejor escuela que hice. Después me fui a CalArts, en Los Ángeles, una escuela creada por Disney para traer ideas frescas. Fue una experiencia muy interesante. Al regresar a Francia, hice una formación como estudiante investigador en Les Arts Décoratifs, una escuela muy famosa en Francia. Al mismo tiempo, participé en una formación europea llamada Animación Sin Fronteras, que me permitió aprender cómo financiar películas en Europa. Mientras tanto, comencé a trabajar, a hacer mis primeros videos y libros.
Entrevistador: ¿Siempre has tenido claro que querías dedicarte a esto?
Ugo Bienvenu: Creo que no tuve otra opción, sentía que tenía que hacerlo. Cuando vi La princesa Mononoke a los 15 años, fue como si Miyazaki me hubiera dicho: “Tienes que hacer esto”. Desde ese momento, trabajé para encontrar mi voz, para expresar cosas desde mí mismo.
Ugo Bienvenu: Creo que no tuve otra opción, sentía que tenía que hacerlo. Cuando vi La princesa Mononoke a los 15 años, fue como si Miyazaki me hubiera dicho: “Tienes que hacer esto”. Desde ese momento, trabajé para encontrar mi voz, para expresar cosas desde mí mismo.
Entrevistador: ¿Alguna vez has encontrado a Miyazaki?
Ugo Bienvenu: No.
Entrevistador: ¿Te interesaría?
Ugo Bienvenu: No sé si sería interesante para él. Creo que un encuentro es valioso si también lo es para la otra persona. Me gustaría que viera lo que he hecho para mostrarle que hay una herencia, que su trabajo ha inspirado otras cosas.
Ugo Bienvenu: No.
Entrevistador: ¿Te interesaría?
Ugo Bienvenu: No sé si sería interesante para él. Creo que un encuentro es valioso si también lo es para la otra persona. Me gustaría que viera lo que he hecho para mostrarle que hay una herencia, que su trabajo ha inspirado otras cosas.
Entrevistador: ¿Igual ha visto el videoclip Fog?
Ugo Bienvenu: No, no creo. Ese videoclip fue muy importante en mi carrera. Fue la primera vez que me dije: “Ok, voy a hacer lo que quiero”. Antes, todo el mundo me decía que mis colores no eran bonitos, así que trabajaba en blanco y negro. Con Fog, decidí hacer lo que quería, aunque no le gustara a la gente. Y resultó lo contrario: a muchas personas les encantó.
Ugo Bienvenu: No, no creo. Ese videoclip fue muy importante en mi carrera. Fue la primera vez que me dije: “Ok, voy a hacer lo que quiero”. Antes, todo el mundo me decía que mis colores no eran bonitos, así que trabajaba en blanco y negro. Con Fog, decidí hacer lo que quería, aunque no le gustara a la gente. Y resultó lo contrario: a muchas personas les encantó.
Entrevistador: El color y también hay un detalle más, las gafas triangulares. ¿De dónde sale la idea? Porque está en Fog y también en Arco.
Ugo Bienvenu: No sé, los arcoíris… Cuando era estudiante, había una herramienta en Photoshop para crear arcoíris, y todos decían que era lo peor del diseño digital. Para molestar a todos, la usaba en todo lo que hacía. Desde los 20 años, se convirtió en una forma de decir: “Esto lo hice yo”.
Ugo Bienvenu: No sé, los arcoíris… Cuando era estudiante, había una herramienta en Photoshop para crear arcoíris, y todos decían que era lo peor del diseño digital. Para molestar a todos, la usaba en todo lo que hacía. Desde los 20 años, se convirtió en una forma de decir: “Esto lo hice yo”.
Entrevistador: Y te ha llevado al festival más reconocido del mundo, Cannes, y de animación, Annecy. ¿Cómo recibiste la noticia de que estabais seleccionados en Cannes?
Ugo Bienvenu: Lo esperábamos mucho. Antes, la Semana de la Crítica nos seleccionó, pero alguien nos dijo que debíamos rechazarla porque había una posibilidad de estar en la selección oficial. Así que esperamos, le dijimos a la Semana de la Crítica que no íbamos, y lo supimos muy tarde. Pero qué bueno, porque si hubiéramos aceptado, nos habríamos perdido Cannes.
Ugo Bienvenu: Lo esperábamos mucho. Antes, la Semana de la Crítica nos seleccionó, pero alguien nos dijo que debíamos rechazarla porque había una posibilidad de estar en la selección oficial. Así que esperamos, le dijimos a la Semana de la Crítica que no íbamos, y lo supimos muy tarde. Pero qué bueno, porque si hubiéramos aceptado, nos habríamos perdido Cannes.
Entrevistador: ¿Cuánto tiempo llevas con Arco?
Ugo Bienvenu: Cinco años desde el primer dibujo. Hace cinco años que se lo envié a Félix Augivry, mi amigo y socio. Tenemos recuerdos juntos, y él ha sido mi compañero en este proyecto.
Ugo Bienvenu: Cinco años desde el primer dibujo. Hace cinco años que se lo envié a Félix Augivry, mi amigo y socio. Tenemos recuerdos juntos, y él ha sido mi compañero en este proyecto.
Entrevistador: ¿Cuánta gente trabajó en el proyecto?
Ugo Bienvenu: Al principio, solo Félix y yo, escribiendo. Luego, haciendo el storyboard, él escribía conmigo y yo dibujaba. Después, durante unos tres años, trabajamos en el desarrollo, escribiendo y haciendo el storyboard al mismo tiempo, buscando el aspecto visual, los colores. Luego hicimos una animación muy precisa, que creo que es lo que permitió que la película sea como es hoy. Al final, comenzamos con dos personas, luego cuatro, después veinte, y en el estudio llegamos a unas 120. En total, contando a todos, unas 300 personas. Todo se hizo en París, porque quería mantenerlo ahí; hacerlo desde diferentes lugares me parecía horrible.
Ugo Bienvenu: Al principio, solo Félix y yo, escribiendo. Luego, haciendo el storyboard, él escribía conmigo y yo dibujaba. Después, durante unos tres años, trabajamos en el desarrollo, escribiendo y haciendo el storyboard al mismo tiempo, buscando el aspecto visual, los colores. Luego hicimos una animación muy precisa, que creo que es lo que permitió que la película sea como es hoy. Al final, comenzamos con dos personas, luego cuatro, después veinte, y en el estudio llegamos a unas 120. En total, contando a todos, unas 300 personas. Todo se hizo en París, porque quería mantenerlo ahí; hacerlo desde diferentes lugares me parecía horrible.
Entrevistador: ¿Y tú, dentro de la película, te reflejas con algún personaje?
Ugo Bienvenu: Con todos. Creo que cada personaje es una parte de mí, de Félix y de otras personas. Cuando escribes, te pones en todos los personajes, hay partes de ti en cada uno. Así lo veo yo.
Ugo Bienvenu: Con todos. Creo que cada personaje es una parte de mí, de Félix y de otras personas. Cuando escribes, te pones en todos los personajes, hay partes de ti en cada uno. Así lo veo yo.
Entrevistador: ¿Y no hay malos malos? ¿Hay malos divertidos?
Ugo Bienvenu: El malo es el mundo en el que vivimos. Al principio, quienes leían el guion nos decían: “No hay malos, no se puede, una película necesita villanos”. Les dije: “El malo es el mundo, y es el peor villano que puedes tener”. Fue difícil mantener esa idea, pero así es.
Ugo Bienvenu: El malo es el mundo en el que vivimos. Al principio, quienes leían el guion nos decían: “No hay malos, no se puede, una película necesita villanos”. Les dije: “El malo es el mundo, y es el peor villano que puedes tener”. Fue difícil mantener esa idea, pero así es.
Entrevistador: Hay un pasaje en el que hay un cambio de tiempo, los padres han envejecido mucho. Se parece un poco a las películas de ciencia ficción, como Interstellar.
Ugo Bienvenu: No he visto Interstellar. Cuando empezamos a escribir con Félix, algunas personas nos mencionaron esa película, pero dije que no quería verla. Si la veía, temía que influyera en la dirección de mi película. No me importa si hay similitudes, porque creo que no decimos lo mismo al final. Lo que importa es el mensaje de la película.
Ugo Bienvenu: No he visto Interstellar. Cuando empezamos a escribir con Félix, algunas personas nos mencionaron esa película, pero dije que no quería verla. Si la veía, temía que influyera en la dirección de mi película. No me importa si hay similitudes, porque creo que no decimos lo mismo al final. Lo que importa es el mensaje de la película.
Entrevistador: Última pregunta. ¿Qué dice la película? Cada uno puede interpretarla, pero ¿qué querías que dijera a la gente?
Ugo Bienvenu: Cuando empezamos a escribir, el mundo era muy difícil, y yo quería hacer un abrazo a la humanidad. Quería decir que todo puede estar bien si creemos en las pequeñas cosas. No es porque algo sea pequeño que no valga la pena hacer todo para que exista.
Ugo Bienvenu: Cuando empezamos a escribir, el mundo era muy difícil, y yo quería hacer un abrazo a la humanidad. Quería decir que todo puede estar bien si creemos en las pequeñas cosas. No es porque algo sea pequeño que no valga la pena hacer todo para que exista.
Entrevistador: Perfecto, ojalá se estrene en España.
Ugo Bienvenu: Sí, creo que ya está vendido, creo.
Ugo Bienvenu: Sí, creo que ya está vendido, creo.
Entrevistador: Luego lo confirmamos. Muchísimas gracias por tu tiempo y suerte aquí, porque, si no me equivoco, estás compitiendo en la selección oficial.
Ugo Bienvenu: Sí, pues fingers crossed. Gracias a ti.
Ugo Bienvenu: Sí, pues fingers crossed. Gracias a ti.