
Por David Sánchez
Del 7 al 15 de marzo
de 2025, la 38ª edición de la Semana de Cine de Medina del Campo
(SECIME) transformó esta localidad española en un hervidero de
creatividad audiovisual. Bajo la dirección de Emiliano Allende, su
fundador, y con Andrea Diéguez y Alberto Gil como coordinadores y
programadores, el festival presentó un palmarés que no solo celebra
el presente del cortometraje, sino que anticipa su futuro.
Con un historial de
aciertos que han llevado a ganadores de SECIME como Aquel no era yo
(2012), Timecode (2016) o Cerdita (2018) a triunfar en los Goya, el
festival reafirma su prestigio como descubridor de talentos que luego
conquistan la Academia Española de Cine.
El requisito de
estreno mundial para la sección nacional ha convertido a Medina en
un destino codiciado por cineastas, quienes ven en SECIME el primer
paso hacia el reconocimiento. Este año, el palmarés nacional, el
más importante del certamen, destacó por su diversidad y calidad:
«Pipiolos»
– Daniel Sánchez Arévalo: Ganador del máximo galardón. Este corto
marca el regreso del reconocido director al formato breve con una
historia tierna y nostálgica sobre un grupo de niños que, en un
verano cualquiera, descubren el valor de la amistad frente a las
primeras decepciones de la vida.
«All You Need
Is Love» – Dany Ruz: Premio del Público. Una comedia romántica
con toques surrealistas que sigue a una joven obsesionada con recrear
la escena perfecta de una declaración de amor frente a The Beatles,
solo para enfrentarse a los imprevistos más hilarantes.
«Otro tono de
azul» – David Rodríguez: Mejor Cortometraje Documental. Un
retrato íntimo de un pescador anciano que, frente a un mar
cambiante, reflexiona sobre la pérdida de su oficio y la memoria de
un mundo que desaparece.
«One-Way Cycle»
– Alicia Núñez: Mejor Cortometraje de Animación. Una pieza
visualmente deslumbrante que usa la metáfora de una chica que quiere
huir mezclado con su menstruación.
«La sangre»
– Joaquín León: Premio a la Mejor Dirección. Un drama intenso
sobre una familia rural enfrentada a un secreto oscuro que emerge
tras un accidente, con una dirección que destaca por su atmósfera
opresiva y su precisión narrativa.
La sección
internacional amplió horizontes con una selección hispana que
incluyó Aurora (Diego Rodríguez, Colombia), un relato poético
sobre la resiliencia en tiempos de conflicto; Estamos en el mapa
(Santiago Rodríguez, Colombia), una mirada cruda a la identidad en
los márgenes; y James (Andrés Rodríguez, Guatemala/México), un
corto que, tras su paso por Venecia, narra la odisea de un joven
migrante con una mezcla de realismo y simbolismo.
SECIME también
ofreció una muestra de largometrajes destacados del año, como
Anora, un drama vibrante sobre sueños y desilusiones; Emilia Pérez,
una mezcla única de musical y thriller; La semilla de la higuera
sagrada, una fábula contemporánea; El conde de Montecristo, una
épica venganza; y Cónclave, un tenso relato de intrigas vaticanas.
Los jurados
estuvieron a la altura del evento. En la sección nacional, Pilar
Castro, José María Goenaga, David Martín de los Santos, Matilde
Olarte y Antonio Santos eligieron con criterio. En la internacional,
Aritz Dendategi, Miguel Lafuente y Carmen Romero aportaron su
experiencia, mientras que Guadalupe Lancho, Ana Sedeño y Eduardo
Viñuela juzgaron los videoclips.
Con su capacidad
para detectar talento y su apuesta por el estreno mundial, SECIME
2025 celebró el cortometraje, y consolidó a Medina del Campo como
un centro del cortometraje, donde las historias pequeñas encuentran
su gran momento.
Palmarés:
Víctor Izquierdo Alcaraz y Vega Benavides


