Humor insólito es lo que usa la británica Charlotte Regan para contarnos una problemática social en un suburbio de Londres actual.
Un nuevo cine social británico
A años luz de los films todo venerados de Ken Loach, donde Loach utiliza la acidez para mostrar una injusticia social con un par de segundos de situaciones cómicas, para dar ligereza al denso pastel que nos estamos comiendo. Regan pone como vandera el humor, partiendo de ahí nos cuenta una realidad social un tanto utópica, pero que nos sirve para ver mucho más allá: la amistad entre personas de distinto sexo, etnia, clase social, la falsa necesidad de tener un hogar familiar «típico» para ser feliz, la falta de planificación familiar, etc.

