Los directores Ji Zhao y Ke Er Zhu presentan en el festival francés su ópera prima, un viaje onírico que defiende la sala de cine como un «templo» y retrata las emociones no dichas de la familia asiática.
Los directores Ji Zhao y Ke Er Zhu presentan en el festival francés su ópera prima, un viaje onírico que defiende la sala de cine como un «templo» y retrata las emociones no dichas de la familia asiática.
Tras la desaparición de Poupelle, el pequeño Lubicchi se adentra en un extraño mundo gobernado por un gigantesco reloj detenido a las 11:59. Su misión consiste en volver a poner en marcha el tiempo y recuperar la esperanza para regresar a casa, en una aventura fantástica que convierte el duelo y la pérdida en un viaje de crecimiento personal.
La animación china lleva unos años viviendo un momento de esplendor y, poco a poco, empieza a hacerse un hueco en los grandes festivales internacionales. Dentro de esa nueva ola destaca Shui Yu, cineasta y guionista vinculado al histórico Shanghai Animation Film Studio, responsable también de la exitosa serie Yao-Chinese Folktales, una reinterpretación moderna del folclore chino que sorprendió por su capacidad para mezclar tradición y sensibilidad contemporánea. Nobody nace precisamente como una expansión de uno de aquellos episodios y confirma a su director como una de las voces más interesantes de la animación china actual.
Presentada en la sección Annecy Presents del Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy 2026, Julián adapta el conocido álbum ilustrado de Jessica Love para construir una pequeña historia sobre la identidad, la imaginación y la aceptación familiar. Louise Bagnall vuelve a demostrar su enorme sensibilidad para observar el universo infantil, aunque lo hace mediante una propuesta claramente orientada a los más pequeños y con un desarrollo narrativo deliberadamente sencillo.
Para los que amamos el cine, y en particular la animación, hay verdades que duelen pero que son innegables: la animación no es un pasatiempo. Es una obsesión. Es encerrarte en la oscuridad durante años para que, en una sala a oscuras, alguien más pueda ver la luz. Y si hay alguien que encarna esta devoción casi monástica, esa es la realizadora tapatía Karla Castañeda.
El Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, la meca indiscutible de la animación mundial, vuelve a ser el escaparate perfecto para el talento español. En esta edición, el director Alberto Vázquez presenta su nuevo largometraje en competición, una obra que, lejos de los cánones tradicionales, utiliza la estética más amable para narrar las crudezas de nuestra sociedad. Aprovechando su paso por el festival, el creador gallego ha ofrecido una profunda reflexión sobre su proceso creativo, la madurez del medio animado y su inquebrantable defensa de la oscuridad como herramienta narrativa.
El Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, la meca indiscutible del sector y el «Cannes» de la animación, vive esta semana su edición 2026. Y si hay un país que ha decidido alzar la voz con fuerza en esta cita obligada, esa es Noruega. Con una delegación que abarca desde la competición oficial hasta los mercados de coproducción, el país escandinavo demuestra que su industria no solo se nutre de los mitos de sus fiordos, sino que está redefiniendo el lenguaje visual contemporáneo.
La gala, celebrada en el Recinto Ferial de Tenerife, entregó 25 estatuillas y consolidó a la producción dramática como la gran triunfadora de la noche, seguida de cerca por los éxitos de Carmen Machi y Carla Quílez.
Los cortometrajes My Dear Bag, de la directora polaca Karolina Fronik; Gamberra, de la realizadora española Marine Auclair March; y Eres niño, como yo, de la también española Ana Moraleda Torres, se han convertido en los grandes vencedores de la 54ª edición del Festival Internacional de Cine de Huesca al obtener los máximos galardones de las competiciones Internacional, Iberoamericana y Documental, respectivamente.