
En una conversación exclusiva con Vanessa Vizcarra, durante el
mercado del festival de Cannes de este año, la directora del
Festival de Cine de LimaFestival de Cine de Lima ha revelado los nuevos horizontes que su
festival está explorando. Desde su posición como directora del
festival de cine, organizado por el Centro Cultural de la Pontificia
Universidad Católica del Perú, Vizcarra está dando pasos hacia un
cambio significativo en el panorama del cine peruano y
latinoamericano.
«Yo vengo de la gestión cultural, más específicamente
escénica del teatro«, comenta Vizcarra, aludiendo a su
trasfondo y su reciente ascenso a la dirección del festival. Su
experiencia previa como directora artística del Festival de Artes
Escénicas de Lima ha sido fundamental en la visión renovada del
Festival de Cine de Lima.
Una de las innovaciones más destacadas es la elevación de la
competencia peruana a un nuevo nivel. Vizcarra declara: «La
competencia peruana… A partir de este 2024 será una competencia a
la par con la competencia latinoamericana«. Esta competencia
mixta de ficción y documental, ahora premiada con un premio
económico y juzgada por un jurado internacional, refleja el
compromiso del festival con la excelencia y el reconocimiento del
talento local en el contexto global. El Festival de Cine de Lima se
distingue también por su selección de películas que, además de
llevar el sello de autor estén intrínsecamente conectadas con el
gusto y disfrute del público.
«A pesar de los desafíos políticos y las dificultades
inherentes, el cine peruano está experimentando un momento de
destacada relevancia«. Vizcarra destaca el éxito de las
películas peruanas en la cartelera local, señalando cómo han
llenado salas y han sido bien recibidas por el público. «Este
año han estado en cartelera cinco películas peruanas al mismo
tiempo, llenando salas, cosa que es histórica para la cartelera
peruana«, algunas de las películas a las que se refiere Vanessa
son «La piel más temida», «Vivo o Muerto»,
«Vaguito», o «Yana-Wara».
Sin embargo, Vizcarra reconoce los obstáculos que enfrenta el
festival, particularmente en términos de financiamiento y apoyo
gubernamental señalando que «tenemos casos ahora muy recientes
y muy dolorosos en los que la coyuntura política puede derrumbar lo
avanzado«, continúa indicando que «el Ministerio de
Cultura ha manifestado su necesidad de revisar los criterios para los
estímulos, para el festival es muy importante más allá de las
revisiones que se puedan hacer, que se entienda: número uno que los
estímulos son vitales y número dos que los estímulos deben de
defenderse desde la libertad artística que merece el buen cine«.
En cuanto a la posición del festival en el contexto latinoamericano,
Vizcarra enfatiza su papel como un punto de encuentro vital para la
industria cinematográfica regional. «Creo que en realidad la
convocatoria está abierta, existen espacios en los que la producción
latinoamericana, la distribución latinoamericana conversa, pero
todavía podemos continuar construyendo esas redes haciéndolo más
sostenible también«.
Finalmente, Vizcarra reflexiona sobre la importancia de eventos
internacionales como el Festival de Cannes, donde nos encontramos,
como puntos de referencia y oportunidades para fortalecer las redes y
relaciones en la industria cinematográfica. «El mercado (Marché
du cinéma), un espacio como este en el que nos encontramos todos los
actores, todos los personajes que existimos en el medio. Yo vengo acá
y tengo la posibilidad en un día de conversar con distribuidoras con
las que todo el resto del año me contacto por mail, me contacto por
teléfono. Siempre el encuentro cara a cara tiene un valor especial«.
En el epicentro de Cannes, donde convergen los actores clave de la
industria cinematográfica mundial, el Festival de Cine de Lima halla
una ventana de oportunidad invaluable para ampliar su alcance,
establecer colaboraciones estratégicas y enriquecer su programa con
la inspiración y el intercambio cultural que solo Cannes puede
ofrecer.